El insólito hallazgo en una cueva del Caribe: abejas prehistóricas usaban dientes de animales como nidos
- Redacción

- 10 jul
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Un inesperado descubrimiento en una cueva de la República Dominicana, preservado durante más de 20,000 años, está redefiniendo lo que sabíamos sobre las abejas solitarias y la sorprendente forma en que construían sus nidos.

Durante miles de años habían permanecido ocultos en la oscuridad absoluta de una cueva caribeña. Parecían simples restos de animales extintos, testigos silenciosos de un mundo ya perdido. Pero, al mirar con atención, había una historia inesperada.
Hace unos 20,000 años, cuando los grandes mamíferos del Caribe desaparecían y sus huesos quedaban abandonados en el suelo de una cueva, unas diminutas abejas encontraron en ellos el lugar perfecto para criar a sus descendientes.
Cuando un grupo de investigadores exploraba la Cueva de Mono, una cueva de piedra caliza en la República Dominicana, esperaba encontrar restos de antiguos mamíferos del Pleistoceno. Lo que no imaginaban era que, dentro de alguno cráneos y mandíbulas fosilizadas, se escondía evidencia del ingenio de una diminutas abejas solitarias.





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